Mariana Vargas León.
Después de tres años, se vuelve a revisar la sentencia impuesta a Daniel Mora Monge, conductor que atropelló y mató a cuatro ciclistas en Curridabat, el 17 de enero de 2017, los cargos de homicidio culposo se le impusieron solo por una de las víctimas ya que las otras familias lograron conciliar.
En el 2019 casi tres personas por día fallecieron en bicicleta, estás cifras son alarmantes y preocupantes ya que una gran parte de los costarricenses estamos adoptado una nueva forma para transitar en nuestras calles, pero existe otra parte que no acepta y ni comprende esta oleada de ciclistas, la irresponsabilidad y la intolerancia de ciertos conductores en carrera lleva a desenlaces bastante trágicos.
Las bicicletas se han posicionado entre los costarricenses como un medio alternativo de transporte, trabajo y recreación, la salud se ve beneficiada y se disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero, Costa Rica busca ser un paraíso para los ciclistas en América Central, según National Geographic en español.
Pero qué imagen de paraíso estamos mostrando, si en las calles podemos encontrar más personas como Mora y castigos tan pobres que se desenlazan en mantener un domicilio fijo, firmar cada 15 días, tener impedimentos para salir del país, conducir un vehículo y la posibilidad de arresto domiciliario, como el impuesto al susodicho en febrero del año anterior, según noticias Monumental.
A pesar de que el Gobierno ha impulsado varias medidas como la construcción de ciclo vías, campañas de sensibilización, parqueos exclusivos, incentivos fiscales para empresas, y los ciclistas utilicen indumentaria para ser visibles en carretera, se necesita que los conductores sean prudentes.